Cirugía Ungueal

Una solución para determinadas uñas encarnadas y otros problemas ungueales

La cirugía ungueal comprende distintas técnicas quirúrgicas utilizadas para tratar alteraciones de las uñas que no pueden resolverse adecuadamente mediante procedimientos conservadores o que presentan recurrencias.

Una de sus indicaciones más frecuentes es la uña encarnada, que aparece cuando un borde de la uña penetra o presiona los tejidos que la rodean, provocando dolor, inflamación y, en ocasiones, infección.

En que consiste el tratamiento

      Según cada caso, el procedimiento puede consistir en retirar una parte de la uña y, cuando está indicado, actuar sobre la zona de crecimiento correspondiente para reducir las posibilidades de que vuelva a clavarse.

      ¿Cuándo puede recomendarse?

      • Uñas encarnadas recurrentes.
      • Dolor persistente asociado al crecimiento ungueal.
      • Alteraciones de las uñas que requieren corrección quirúrgica.
      • Problemas ungueales que no responden suficientemente al tratamiento conservador.

      La cirugía se realiza habitualmente con anestesia local y precisa cuidados posteriores y revisiones. La recuperación depende de la técnica empleada y de las características del paciente.

      ¿Qué diferencia existe entre ortonixia y cirugía ungueal?

      La ortonixia es un tratamiento conservador que utiliza dispositivos correctores para modificar progresivamente la curvatura de determinadas uñas.

      La cirugía ungueal, en cambio, consiste en una intervención sobre la uña o sus estructuras, indicada cuando las características del problema lo requieren.

      Preguntas frecuentes

      Respuestas a las dudas más habituales de los pacientes antes de acudir a consulta, durante los tratamientos y después de estos.

      ¿Es necesario tener dolor para acudir al podólogo?

      No. La podología también tiene una función preventiva. Una revisión puede ayudar a detectar alteraciones de la piel, las uñas o la biomecánica antes de que provoquen molestias importantes.

      ¿Cada cuánto tiempo debo acudir al podólogo?

      Depende de las necesidades de cada paciente. Algunas personas únicamente necesitan revisiones ocasionales, mientras que otras requieren un seguimiento más frecuente debido a callosidades recurrentes, problemas ungueales o determinadas enfermedades.

      El podólogo recomendará la frecuencia de las visitas según cada caso.

      ¿Cuándo debo acudir al podólogo?

      Es recomendable acudir al podólogo cuando aparecen dolores en los pies, durezas, callos, problemas en las uñas, molestias al caminar o cualquier alteración que afecte a la salud de los pies.

      También es aconsejable realizar revisiones preventivas, especialmente en personas con diabetes, deportistas y pacientes con problemas recurrentes.

      ¿Cada cuánto tiempo debo acudir al podólogo?

      Depende de las necesidades de cada paciente. Algunas personas únicamente necesitan revisiones ocasionales, mientras que otras requieren un seguimiento más frecuente debido a callosidades recurrentes, problemas ungueales o determinadas enfermedades.

      El podólogo recomendará la frecuencia de las visitas según cada caso.

       ¿Pueden acudir los niños al podólogo?

      Sí. La podología infantil permite valorar el desarrollo de los pies, las alteraciones de la marcha, las molestias al caminar, los problemas ungueales y otras afecciones que pueden aparecer durante el crecimiento.

      No todos los cambios en la forma de los pies infantiles requieren tratamiento.

      ¿La quiropodia duele?

      Generalmente, la quiropodia es un procedimiento bien tolerado. En algunos casos puede existir sensibilidad, especialmente cuando hay inflamación, heridas o lesiones dolorosas.

      El podólogo adapta el tratamiento a las características de cada paciente.

       ¿Por qué vuelven a aparecer los callos y las durezas?

      Los callos y las durezas suelen aparecer como respuesta de la piel a una presión o fricción repetida.

      Aunque su eliminación puede aliviar las molestias, si la causa que los provoca continúa presente, es posible que vuelvan a aparecer.

      En algunos casos pueden recomendarse cambios en el calzado, siliconas o plantillas personalizadas.

      ¿Cómo puedo saber si tengo una uña encarnada?

      Una uña encarnada suele provocar dolor en uno de sus bordes, enrojecimiento, inflamación y sensibilidad al contacto.

      En algunos casos pueden aparecer secreción o signos de infección. Si tienes estos síntomas, es recomendable acudir al podólogo para valorar el tratamiento adecuado.

      ¿Todas las uñas encarnadas necesitan cirugía?

      No. Algunas pueden tratarse mediante técnicas conservadoras, especialmente en fases iniciales.

      Cuando el problema es recurrente, persistente o presenta determinadas complicaciones, el podólogo puede recomendar una intervención quirúrgica.

       ¿La cirugía de uña encarnada es dolorosa?

      La cirugía ungueal se realiza habitualmente bajo anestesia local, para evitar el dolor durante el procedimiento.

      Cuando desaparece el efecto de la anestesia pueden aparecer molestias, que se controlan mediante las indicaciones y cuidados posteriores correspondientes.

      ¿Cuánto tarda en recuperarse una uña después de la cirugía?

      Depende de la técnica empleada, de la extensión de la intervención y de las características del paciente.

      El podólogo explicará los cuidados, las revisiones y el tiempo de recuperación previsto en cada caso.