Pie diabético

La prevención es fundamental para cuidar tus pies.

Las personas con diabetes pueden desarrollar alteraciones de la sensibilidad, de la circulación y de la capacidad de cicatrización que aumentan el riesgo de sufrir heridas, infecciones y úlceras en los pies.

La atención podológica del paciente con diabetes se centra especialmente en la prevención, la detección precoz de complicaciones y el seguimiento de los factores de riesgo.

¿Qué incluye la valoración podológica?

  • Exploración del estado de la piel y las uñas.
  • Evaluación de la sensibilidad protectora.
  • Valoración de la circulación periférica.
  • Identificación de deformidades y zonas de presión.
  • Detección de heridas y lesiones.
  • Recomendaciones sobre calzado, higiene y cuidados diarios.
  • Seguimiento individualizado según el nivel de riesgo.

Las revisiones periódicas ayudan a detectar problemas antes de que se agraven.

Una persona con diabetes que presente una herida, cambios llamativos de color, inflamación o signos de infección debe recibir una valoración sanitaria urgente según la gravedad, sin esperar a su revisión habitual.

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¿Por qué las personas con diabetes deben prestar especial atención a sus pies?

Porque la diabetes puede afectar a los nervios y a la circulación sanguínea, aumentando el riesgo de heridas, infecciones y problemas de cicatrización.

El cuidado diario y las revisiones podológicas permiten identificar factores de riesgo y detectar posibles complicaciones.

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 ¿Cada cuánto tiempo debe acudir al podólogo una persona con diabetes?

La frecuencia depende del riesgo individual.

Como referencia, se recomienda una evaluación completa de los pies al menos una vez al año. Las personas con neuropatía, problemas circulatorios, deformidades o antecedentes de úlceras pueden necesitar revisiones mucho más frecuentes.

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¿Qué debo hacer si tengo diabetes y me aparece una herida en el pie?

  • Es importante solicitar una valoración sanitaria sin demora, aunque la herida no duela.

    Si aparecen signos de infección, cambios importantes de color, fiebre o una inflamación llamativa, puede ser necesaria atención urgente.

¿Qué puedo hacer para mantener mis pies sanos?

  • Es recomendable mantener una buena higiene, secar cuidadosamente los espacios entre los dedos, hidratar la piel cuando sea necesario, utilizar calzado adecuado y revisar periódicamente el estado de los pies.

Preguntas frecuentes

Respuestas a las dudas más habituales de los pacientes antes de acudir a consulta, durante los tratamientos y después de estos.

¿Es necesario tener dolor para acudir al podólogo?

No. La podología también tiene una función preventiva. Una revisión puede ayudar a detectar alteraciones de la piel, las uñas o la biomecánica antes de que provoquen molestias importantes.

¿Cada cuánto tiempo debo acudir al podólogo?

Depende de las necesidades de cada paciente. Algunas personas únicamente necesitan revisiones ocasionales, mientras que otras requieren un seguimiento más frecuente debido a callosidades recurrentes, problemas ungueales o determinadas enfermedades.

El podólogo recomendará la frecuencia de las visitas según cada caso.

¿Cuándo debo acudir al podólogo?

Es recomendable acudir al podólogo cuando aparecen dolores en los pies, durezas, callos, problemas en las uñas, molestias al caminar o cualquier alteración que afecte a la salud de los pies.

También es aconsejable realizar revisiones preventivas, especialmente en personas con diabetes, deportistas y pacientes con problemas recurrentes.

¿Cada cuánto tiempo debo acudir al podólogo?

Depende de las necesidades de cada paciente. Algunas personas únicamente necesitan revisiones ocasionales, mientras que otras requieren un seguimiento más frecuente debido a callosidades recurrentes, problemas ungueales o determinadas enfermedades.

El podólogo recomendará la frecuencia de las visitas según cada caso.

 ¿Pueden acudir los niños al podólogo?

Sí. La podología infantil permite valorar el desarrollo de los pies, las alteraciones de la marcha, las molestias al caminar, los problemas ungueales y otras afecciones que pueden aparecer durante el crecimiento.

No todos los cambios en la forma de los pies infantiles requieren tratamiento.

¿La quiropodia duele?

Generalmente, la quiropodia es un procedimiento bien tolerado. En algunos casos puede existir sensibilidad, especialmente cuando hay inflamación, heridas o lesiones dolorosas.

El podólogo adapta el tratamiento a las características de cada paciente.

 ¿Por qué vuelven a aparecer los callos y las durezas?

Los callos y las durezas suelen aparecer como respuesta de la piel a una presión o fricción repetida.

Aunque su eliminación puede aliviar las molestias, si la causa que los provoca continúa presente, es posible que vuelvan a aparecer.

En algunos casos pueden recomendarse cambios en el calzado, siliconas o plantillas personalizadas.

¿Cómo puedo saber si tengo una uña encarnada?

Una uña encarnada suele provocar dolor en uno de sus bordes, enrojecimiento, inflamación y sensibilidad al contacto.

En algunos casos pueden aparecer secreción o signos de infección. Si tienes estos síntomas, es recomendable acudir al podólogo para valorar el tratamiento adecuado.

¿Todas las uñas encarnadas necesitan cirugía?

No. Algunas pueden tratarse mediante técnicas conservadoras, especialmente en fases iniciales.

Cuando el problema es recurrente, persistente o presenta determinadas complicaciones, el podólogo puede recomendar una intervención quirúrgica.

 ¿La cirugía de uña encarnada es dolorosa?

La cirugía ungueal se realiza habitualmente bajo anestesia local, para evitar el dolor durante el procedimiento.

Cuando desaparece el efecto de la anestesia pueden aparecer molestias, que se controlan mediante las indicaciones y cuidados posteriores correspondientes.

¿Cuánto tarda en recuperarse una uña después de la cirugía?

Depende de la técnica empleada, de la extensión de la intervención y de las características del paciente.

El podólogo explicará los cuidados, las revisiones y el tiempo de recuperación previsto en cada caso.