Infiltraciones podológicas

Tratamientos localizados para determinadas afecciones del pie.

Las infiltraciones podológicas consisten en administrar una sustancia mediante una inyección en una zona anatómica concreta del pie o tobillo, con una finalidad terapéutica o diagnóstica.

Dependiendo del problema, el podólogo puede valorar diferentes medicamentos o sustancias, siempre de acuerdo con su indicación clínica, las competencias profesionales y la normativa aplicable.

¿Cuándo pueden estar indicadas?

  • En determinados procesos inflamatorios.
  • En algunos cuadros de dolor localizado.
  • En determinadas afecciones musculoesqueléticas.
  • Cuando otros tratamientos no han proporcionado suficiente mejoría y existe una indicación específica.

Antes de realizar una infiltración, es necesario estudiar cada caso, explicar sus posibles beneficios y riesgos, comprobar las contraindicaciones y obtener el consentimiento correspondiente.

No todos los pacientes ni todas las lesiones requieren una infiltración.

¿Las infiltraciones en el pie son dolorosas?

Las infiltraciones pueden provocar molestias durante su aplicación y, ocasionalmente, sensibilidad temporal después del procedimiento.

La intensidad depende de la zona tratada, de la técnica y de la sensibilidad individual. Antes de realizarlas, el profesional explicará los beneficios y posibles riesgos.

Preguntas frecuentes

Respuestas a las dudas más habituales de los pacientes antes de acudir a consulta, durante los tratamientos y después de estos.

¿Es necesario tener dolor para acudir al podólogo?

No. La podología también tiene una función preventiva. Una revisión puede ayudar a detectar alteraciones de la piel, las uñas o la biomecánica antes de que provoquen molestias importantes.

¿Cada cuánto tiempo debo acudir al podólogo?

Depende de las necesidades de cada paciente. Algunas personas únicamente necesitan revisiones ocasionales, mientras que otras requieren un seguimiento más frecuente debido a callosidades recurrentes, problemas ungueales o determinadas enfermedades.

El podólogo recomendará la frecuencia de las visitas según cada caso.

¿Cuándo debo acudir al podólogo?

Es recomendable acudir al podólogo cuando aparecen dolores en los pies, durezas, callos, problemas en las uñas, molestias al caminar o cualquier alteración que afecte a la salud de los pies.

También es aconsejable realizar revisiones preventivas, especialmente en personas con diabetes, deportistas y pacientes con problemas recurrentes.

¿Cada cuánto tiempo debo acudir al podólogo?

Depende de las necesidades de cada paciente. Algunas personas únicamente necesitan revisiones ocasionales, mientras que otras requieren un seguimiento más frecuente debido a callosidades recurrentes, problemas ungueales o determinadas enfermedades.

El podólogo recomendará la frecuencia de las visitas según cada caso.

 ¿Pueden acudir los niños al podólogo?

Sí. La podología infantil permite valorar el desarrollo de los pies, las alteraciones de la marcha, las molestias al caminar, los problemas ungueales y otras afecciones que pueden aparecer durante el crecimiento.

No todos los cambios en la forma de los pies infantiles requieren tratamiento.

¿La quiropodia duele?

Generalmente, la quiropodia es un procedimiento bien tolerado. En algunos casos puede existir sensibilidad, especialmente cuando hay inflamación, heridas o lesiones dolorosas.

El podólogo adapta el tratamiento a las características de cada paciente.

 ¿Por qué vuelven a aparecer los callos y las durezas?

Los callos y las durezas suelen aparecer como respuesta de la piel a una presión o fricción repetida.

Aunque su eliminación puede aliviar las molestias, si la causa que los provoca continúa presente, es posible que vuelvan a aparecer.

En algunos casos pueden recomendarse cambios en el calzado, siliconas o plantillas personalizadas.

¿Cómo puedo saber si tengo una uña encarnada?

Una uña encarnada suele provocar dolor en uno de sus bordes, enrojecimiento, inflamación y sensibilidad al contacto.

En algunos casos pueden aparecer secreción o signos de infección. Si tienes estos síntomas, es recomendable acudir al podólogo para valorar el tratamiento adecuado.

¿Todas las uñas encarnadas necesitan cirugía?

No. Algunas pueden tratarse mediante técnicas conservadoras, especialmente en fases iniciales.

Cuando el problema es recurrente, persistente o presenta determinadas complicaciones, el podólogo puede recomendar una intervención quirúrgica.

 ¿La cirugía de uña encarnada es dolorosa?

La cirugía ungueal se realiza habitualmente bajo anestesia local, para evitar el dolor durante el procedimiento.

Cuando desaparece el efecto de la anestesia pueden aparecer molestias, que se controlan mediante las indicaciones y cuidados posteriores correspondientes.

¿Cuánto tarda en recuperarse una uña después de la cirugía?

Depende de la técnica empleada, de la extensión de la intervención y de las características del paciente.

El podólogo explicará los cuidados, las revisiones y el tiempo de recuperación previsto en cada caso.

¿Qué diferencia existe entre ortonixia y cirugía ungueal?

La ortonixia es un tratamiento conservador que utiliza dispositivos correctores para modificar progresivamente la curvatura de determinadas uñas.

La cirugía ungueal, en cambio, consiste en una intervención sobre la uña o sus estructuras, indicada cuando las características del problema lo requieren.